2 de noviembre de 2010

Dojoji-no-kane (La Campana de Dojoji)

La trágica leyenda sobre este demonio, fue la inspiración para una muy famosa obra del teatro Noh, Kabuki y Joruri. El origen de ella viene de lo que aconteció en un templo llamado Dōjōji.

Actor de kabuki como Kiyohime. Por Tadamasa.

Entrada Principal al Templo de Dōjōji


La historia es la siguiente:

"El monje budista Anchin era un hombre joven en años pero mayor en santidad. Cada día, durante muchas horas se dedicaba a la meditación y la oración. Su piel era blanca como la nieve y sus ojos miel como las hojas de otoño, su sonrisa era a semblanza de la de Buda y su voz dulce como la de un ángel. Convivía en un monasterio en lo alto de las montañas junto a un grupo de monjes, donde aprendió la mística “Forma de los Dioses”. Estaba comprometido con su orden por votos estrictos, pero era feliz, regocijándose bajo las sombras de los exuberantes pinos y el sonido de los manantiales.

Cada año Anchin se emprendia a realizar un viaje de romería hacia el santuario de Kumano. En su camino, solía pasar a visitar la casa de un viejo amigo terrateniente en Masago, y como era habitual le llevaba un regalo a la hija de este, una hermosa niña llamada Kiyohime. En una ocasión, el padre le dijo bromeando a su hija que cuando esta creciese se convertiría en la devota esposa del monje, desconociendo que ella en realidad estaba perdidamente enamorada de él. Pasados los años, el amor de Kiyohime por el monje era abrumador, y recordando las proféticas palabras de su padre, no resistió más y en una de las visitas de Anchin le declaró su amor y le rogó por el matrimonio. El monje declinó y se excusó, ya que sus votos eran para con su religión; pero esto solo logró enfurecer a Kiyohime, detrozada por el rechazo. Lo tomó por los brazos y le exigió que debía casarse con ella. Se dió cuenta entonces que la joven no aceptaría un no por respuesta, por lo que utilizando la fuerza se liberó de sus manos y huyó rápidamente de la casa. Descalzo, bajo la oscuridad de una tormentosa noche, corrió montaña abajo desde donde divisó el Templo de Dōjōji sobre una colina.

Debía eso sí, cruzar un rio que se encontraba muy crecido para llegar hasta el templo y con Kiyohime pisándole los talones no tuvo opción. Una vez en Dojoji pidió a los otros monjes que lo ayudaran y lo escondiesen, y así lo hicieron, bajo una enorme campana de bronze, la Campana de Dōjōji. Kiyohime corrió tras él tan rápido que sus pies apenas tocaban el piso, pero al llegar al río no pudo cruzarlo y se detuvo en seco. Enfurecida, su ira y odio se tornó tan grande que el kimono verde que vestía resplandeció en cientos de escamas doradas, enormes llamaradas brotaron de su boca y de sus ojos; y tras los destellos de los relámpagos surgió un montruoso y terrorífico dragón. Se sumergió en el río con dirección hacia el templo y al ingresar fue directo a donde estaba ubicada la campana enrollándose alrededor de esta. Su cuerpo se encendió en una llamarada hasta tornar la campana blanca del calor. Dentro, Anchin suplicó misericordia pero ella continuó hasta que las plegarias del monje no se escucharon más, calcinándolo adentro. Y así se mantuvo hasta el amanecer, muriendo ella también."


Este grabado llamado Dōjōji Monogatari, ilustra la historia completa:

Anchin visitando a Kiyohime.

Kiyohime llorando tras ser rechazada.

Anchin huye de la casa de Kiyohime.

Kiyohime corre tras él.
Anchin se dirige at Templo de Dojoji
Los monjes ayudan a Anchin a esconderse bajo la campana


Kiyohime se detiene enfurecida a la orilla del río

Kiyohime ingresa al río y se comienza a transformar.

Kiyohime transformándose en el dragón.

Kiyohime como el dragón cruzando el río.


Kiyohime ingresa al Templo de Dojoji

Los monjes huyen al verla como un dragón.

Kiyohime se enrolla a la campana y arde.

El cuerpo calcinado de Anchin es llorado por los monjes.


 Otras representaciones:

Kiyohime transformándose. Por Tsukioka Yoshitoshi


Kiyohime enrollándose en la campana. Por Sekien de la colección Gazu Hyakki Yakō.



3 comentarios:

  1. me gusto, mcuhas gracias amo la literatura japonesa y amo aun mas su cultura.

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  2. Gracias x visitar el blog :3 !! La cultura japonesa es demasiado interesante como para no hacerse adicto a esta, es tan diferente a la nuestra.

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